Dura la mirada, lo que en ella estuvo, lo que fuera una imagen, lo que ha sido borrado. Del niño al hombre hay un trecho muy corto que vuelve al niño aún por nacer. La sonrisa, los ojos, el quehacer humano, el gesto: sí, el gesto. Equilibrio tenaz de los últimos gestos. Acaso nada vuelva ya a repetirse. Acaso todo está suspendido al borde del abismo. Acaso las imágenes son solo la forma imperdurable de un adios.
< volver menú libros 10/15. Campo. © fotos: Jeanne Chevalier. © textos: José Angel Valente